viernes, 13 de abril de 2012

POLTERGEIST: MANIFESTACIONES DE FANTASMAS

POLTERGEIST:
MANIFESTACIONES DE FANTASMAS



La palabra poltergeist deriva de dos vocablos alemanes: un término
folklórico, polter, que significa "ruido", y
geist, que significa "espíritu". Los poltergeist
son, pues, literalmente, "espíritus ruidosos".
Y sean o no espíritus, al menos se manifiestan de múltiples
y escandalosas formas: ruidos misteriosos, olores desagradables,
muebles que se desplazan por su cuenta, fríos súbitos,
voces inexplicables, objetos que aparecen y desaparecen, levitación
incontrolada de las víctimas.., todo esto son síntomas
de lo que suele denominarse "actividad poltergeist".
Se trata de un campo fenómeno lógico muy amplio,
que a veces es difícil deslindar de otros fenómenos
de índole parapsicológica. El desarrollo de las
investigaciones psíquicas y de la parapsicología
durante los últimos cien años ha introducido un
término más complicado para describir el fenómeno
poltergeist: psicokinesis espontánea recurrente (Pker).




Ya desde el siglo XII se han hallado testimonios de
estos fenómenos. Entonces se aseguraba que eran
causados por una fuerza maligna. Se creía que la
actividad poltergeist no era sino una manifestación
más del diablo, omnipresente en muchas imaginaciones
de la época. Así, en 1599, el jesuita e
historiador español Martín Antonio del Río,
incluía a los poltergeist dentro de su clasificación
de 18 clases de demonios exactamente en decimosexto lugar:

Los del tipo decimosexto son espectros que en algunos
momentos y lugares o casas se proponen causar diversas
conmociones y molestias. Algunos molestan durante el descanso
con entrechocar de cazos y arrojando piedras; otros tiran
del colchón, haciéndote caer de la cama.

Aunque en la actualidad hay gente que sostiene que la
Pker puede ser atribuida a la actividad de espíritus
"elementales", en general se suele aceptar que
tiene un origen natural, no sobrenatural. Pero seguimos
sin conocer a ciencia cierta las causas y los motivos.

Las actividades poltergeist suelen presentar rasgos comunes en
muchas de sus manifestaciones. Golpes y llamadas misteriosas
son a menudo las primeras indicaciones de la presencia de
un poltergeist. El reverendo Joseph Glanvilí registró
en 1666 un famoso caso de es te tipo, caso que popularmente
se conoció como "el tamborilero de Tidworth".
Dos niñas ocupaban un dormitorio del que salía
un extraño tamborileo. Los escépticos decían
que eran las niñas las causantes del ruido, pero
una investigación del caso demostró que eran
total mente ajenas al repiqueteo, puesto que sus manos estuvieron
siempre a la vista de los numerosos testigos. Este ejemplo
es en cierto modo un "clásico", puesto
que está suficientemente documentado como para que
no quepan dudas sobre la autenticidad del fenómeno,
aunque nunca ha podido explicarse por medios racionales.
En 1848, en Estados Unidos, el célebre caso de las
hermanas Fox pareció con firmar que los golpecitos
eran la primera indicación de la actividad poltergeist.
Este caso provocó, además, la fundación
del movimiento espiritista, cuando algunos testigos supusieron
que determinados espíritus estaban tratando de comunicarse
a través de las dos chicas.



Otro efecto frecuente de la actividad poltergeist consiste
en el desplazamiento de diversos objetos. Hay infinidad
de ejemplos de este fenómeno, que puede tomar diversas
variantes. Así, los periódicos informaban
el 23 de junio de 1981 de que los relojes situados en una
peluquería de Cullera (Valencia, España) adelantaban
misteriosamente hasta 4 horas sin que nadie los tocara.
Se habían llegado a colocar en el interior de la
peluquería 7 u 8 relojes que funcionaban bien, y
todos ellos adelantaron varias horas. Incluso se dejó
un reloj de pulsera sin mandos, para que no pudiera ser
manipulado, pero adelantó también varias horas.








La levitación incontrolada de la
víctima es un factor frecuente en los casos de
poltergeist.





Un caso de combustión
espontánea de objetos en Brasil por actividad poltergeist.

Otras veces se trata de objetos que aparecen y desaparecen,
sin motivo aparente, en diferentes partes de la casa,
o incluso objetos que, literalente, vuelan delante de
los ojos de los asombrados testigos.

Las voces desconocidas son también un rasgo común
de la Pker. Se han postulado varias teorías para
explicar este fenómeno; quizá la más
posible sea la de un médico francés del
siglo XIX Gilles dc la Tourette, quien identifico algunos
síntomas de trauma y stress grave en víctimas
de poltesgeist y clasificó estos fenómenos
como formas de copropraxia (deleitarse con el uso de un
lenguaje obsceno o utilizarlo de forma inapropiada) y
ecolalia (repetición carente de sentido de modelos
de lenguaje). Observó que algunos de sus pacientes,
además, "hacían gestos obscenos".
Según ésta y otras teorías, el impulso
sexual o libido, podría hallarse en la raíz
de muchas experiencias de Pker.



En el siglo pasado se supuso que las niñas en el
umbral de la madurez sexual eran las culpables de todos
los incidentes misteriosos, y, ciertamente, buena parte
de los casos de Pker están relacionados con niñas
que llegan a la pubertad. Sin embargo, actualmente resulta
difícil de admitir que sea este el único
agente de las molestias. Este nuevo planteamiento del
problema ha ayudado a que se conozcan más casos
de poltergeist en que están involucrados niños
o incluso hombres, hechos y derechos hace cien años,
Las víctimas masculinas de la Pker solían
ser ignoradas, puesto que contradecían la hipótesis
aceptada universalmente. En un caso muy famoso, el del
dotado inglés D. D. Home, que fue investigado a
fondo, se llegó incluso a decir que debía
de tratarse de un homosexual.



Lo cierto es, sin duda, que los desajustes
sexuales pueden aumentar la capacidad sensitiva de algunas
personas; algunos casos recientes sugieren que la Pker puede
estar relacionada con las frustraciones y la angustia. Un
caso de este tipo ocurrió en Baviera, Alemania en
1967. Una cantidad de incidentes inexplicados fueron observados
en el bufete de un abogado, acompañados por un alarmante
aumento del importe de la cuenta del teléfono. Las
compañías de electricidad y teléfonos
fueron avisadas y se les pidió que revisaran las
instalaciones del edificio. Un examen reveló que
el número de la hora se activaba por si solo. Un
conocido parapsicólogo encontró el origen
del incidente en una chica de 19 años llamada Anne-Marie.
Esta tenía un notable efecto sobre las máquinas
de la oficina que. Según confesó, no le gustaban:
a su paso se derramaba el líquido de las fotocopiadoras,
mientras que otros aparatos parecían enloquecer.
Al parecer, Anne-Marie no se sentía satisfecha con
su trabajo. La única explicación posible para
el vertiginoso aumento de la cuenta del teléfono
era que Anne Marie se aburría y, mentalmente, miraba
la hora, activando así el número de la información
horaria. El día que Anne-Marie se casó, todos
los incidentes cesaron por completo.





Marie Schaberi,cuyo
poltergeist perturbaba las máquinas de su oficina.

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